viernes, 26 de julio de 2013

El amor como inspiración artística.

El amor ha sido uno de los temas preferidos por los artistas de todos los tiempos. Este sentimiento, eminentemente humano, presente en cuantiosos textos literarios, ha servido y continúa siendo una fuente inagotable de inspiración artística para los creadores. Ellos, a través de los siglos, han recurrido a cuentos y narraciones literarias, a leyendas a historias en las que aparece el "amor" como tema fundamental. Del "amor" de sus diversos usos y significados, de sus diferentes sentimientos y formas se han ido nutriendo para imaginar, recrear y dar sentido a sus composiciones. Así, los pintores y escultores, conocedores de esos hechos de amor y desamor descritos en textos y páginas literarias escritas a lo largo de la historia, los han ido interpretando en secuencias y pasajes.Desde la antigüedad la literatura se halla plagada de historias de amor. Sus principales protagonistas en las mitologías griega y latina son Eros o Cupido, Psique, Afrodita y Venus. Ellos, unidos a numerosos personajes, surgidos de la historias o de la ficción literaria cobran vida en escritos y han ido tomando forma física visual gracias a la interpretación de los artistas plásticos.
Vermeer, “Carta de amor” (hacia 1670). RijksMuseo, Amsterdam


El amor y sus iconografías en el arte:

Es en la mitología y en el arte griego y romano donde el amor logra su máximo esplendor como representación iconográfica. Ya sea simbolizado por el Eros griego o por el dios romano Cupido, por Afrodita y Venus, diosas del amor y de la belleza o por Psique amante de Eros y símbolo del destino del alma humana en lucha con los problemas del amor humano y divino. En el arte griego de los siglos V y IV a. de C. aparecieron las representaciones más hermosas de Afrodita, diosa del amor y de la belleza, y de Eros. A este tiempo corresponden la Afrodita genitrix de Calímaco y la Afrodita de Arles de Praxí-teles, ambas en el Museo del Louvre. A éste último escultor griego, autor de un expresionismo apasionado, se deben también varias esculturas de Eros, en los museos Vaticano y del Louvre. Otros notables escultores griegos que se re-crearon en la figura de la diosa del amor fueron Escopas y Lisipo de cuyas obras hay copias romanas como la Afrodita del Capitolio y la Afrodita de los Médicis, en la Galería Uffizi de Florencia. 


"El arte de amar" de Erich Fromm.

El mito de Psique inspiró a los artistas griegos como puede verse en el grupo Eros y Psique, que figura en hidrias funerarias del siglo IV a. de C., en una terracota de Tanagra Los artistas romanos se ocuparon del tema como muestra un grupo en mármol donde la pareja se funde en un abrazo (Museo Capitolino). También en varios mosaicos, camafeos y lucernas romanas aparece Psique representada robando las armas del amor. Las posibilidades expresivas que Eros y Psique ofrecen a los artistas hacen que esta historia de amor goce de especial predilección desde el punto de vista iconográfico y simbólico. De ahí, que este mito, con gran transcendencia en la época helenística y en el arte romano, y sus recreaciones (plásticas, musicales y literarias), como otras tantas leyendas mitológicas y asuntos hayan perdurado hasta hoy.
Antonio Cánova, “Amor y Psique” (1793). Museo del Louvre

También, en el siglo XVIII el tema abundó en los pintores galantes, en particular entre los franceses. Artistas como Boucher, Fragonard, David y Gerard dejaron patente el amor en sus lienzos. El mito de Psique dio origen a multitud de modelos y de reinterpretaciones en este siglo, con escultores como Antonio Canova, quien aportó una personal versión de la obra clásica, además de otros artistas románticos.
El vídeo muestra un resumen sobre "Amor y Psique".

 En el siglo XIX pintores como Bouguereau, Courbet, Baudry y Rodin, además de los prerrafaelistas ingleses, se ocuparon de plasmar escenas de amantes, descritas en textos medievales y renacentistas. En el siglo XX nombres como los de Chagall, con Flying amantes; Sands, con su Medea; David Hockney, con Dos chicos siempre juntos; Tracey Amin, con A los que sufren por amor; y, por último, Marc Quinn, con su escultura Kiss, entre otros, muestran de igual manera sus evocaciones personales sobre el tema del amor.




El beso es una obra del pintor austriaco Gustav Klimt y probablemente su obra más conocida. Es un óleo sobre lienzo de 180 x 180 centímetros, realizado entre 1907-08.

Como conclusión, el amor a sido parte de la vida artística del hombre, ha sido la inspiración y la guía de grandes obras, sin embargo, continuará siendo el tema central y más importante para los artistas.

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